las empresas de limpieza reclaman que se fije un precio mínimo en los contratos públicos para evitar prácticas ilegales

Un estudio de Aspel analiza los procedimientos de contratación de servicios de limpieza en España

Las empresas de limpieza reclaman que se fije un precio mínimo en los contratos públicos para evitar prácticas ilegales

  • El sector pide endurecer la normativa para excluir directamente de los concursos a aquellas empresas cuyos precios no cubran los costes de mano de obra
  • El estudio destaca la conveniencia de contratar servicios con un “enfoque de resultados”, en el que prime la calidad del servicio, en detrimento del “enfoque horas”, en el que se asigna un precio por número de horas trabajadas
  • Dos de cada 100 empleos en España se concentran en este sector

(Madrid, 26 de enero de 2016).- La Asociación Profesional de Empresas de Limpieza (Aspel), patronal de ámbito estatal del sector de limpieza de edificios y locales, ha exigido este martes que se modifique la actual legislación en materia de contratación pública, de manera que se fije un precio mínimo de salida en las licitaciones de servicios y evitar así prácticas ilegales por parte de empresas que no están lo suficientemente preparadas para la prestación de los mismos.  

Esta es una de las principales reivindicaciones que las grandes empresas de limpieza han hecho a través de un estudio elaborado por Deloitte en el que se analizan los procedimientos de contratación de servicios de limpieza en España.

 

Dicho informe ha sido presentado hoy en una jornada celebrada en la sede de CEOE que, bajo el título de ‘La dictadura del precio’, ha contado con la participación del presidente de CEOE, Juan Rosell; del presidente de Aspel, Juan Díez de los Ríos, y del socio de Deloitte, Ignacio Ramírez Vera.

Durante su intervención, Rosell destacó que “el precio no lo es todo” en la adjudicación de este tipo de servicios, y advirtió de que, si así fuera, "la calidad puede verse deteriorada, en especial en un sector como este, en el que la mayor parte del coste es coste de personal".

En esta línea, Díez de los Ríos insistió en que considerar el precio cómo único criterio de valoración en la adjudicación de contratos lleva "a la ineficiencia del servicio y al uso de los recursos de forma no adecuada".

 

"Nadie se plantea cuál es el coste de limpiar poco o de hacerlo peor. La compra de servicios de limpieza es una inversión rentable para el mantenimiento de los activos que crea valor y hace sostenibles los espacios que limpiamos", dijo.

 

Por su parte, Ramírez Vera repasó algunas de las carencias de la actual legislación en materia de contratación, como la permisividad a la hora de fijar los precios de licitación o las ofertas anormalmente bajas “que han dado lugar en los últimos años a las adjudicaciones por medio de la subasta inversa”.

Este documento ha sido elaborado con el fin de exponer los efectos que tiene sobre las empresas del sector el hecho de considerar el precio como criterio único o preponderante para la adjudicación de contratos por parte tanto de las administraciones públicas como del sector privado.

El estudio pone de manifiesto que, en la práctica, los procedimientos que formalmente revisten la forma de concurso terminan por convertirse en subastas encubiertas, utilizando como único criterio de selección aquella oferta que presente el precio más bajo.

 

Las empresas de limpieza piden por ello fijar previamente un precio de salida mínimo que soporte los costes de personal, sobrepasado el cual, las entidades concursantes puedan competir. Asimismo, exigen que se endurezca la normativa para excluir directamente de los concursos públicos a aquellas empresas cuyos precios no soporten este coste de personal así como los demás costes necesarios para la prestación del servicio, como los materiales consumibles.

Debido a la alta representatividad de la mano de obra en el sector, una bajada en los precios se traduce en una progresiva pérdida de puestos de trabajo y en una notable disminución de la calidad del servicio. Además, esta precarización lleva asociadas otras consecuencias negativas para el sector como el deterioro de las infraestructuras u operar bajo estándares de limpieza no óptimos para la salud laboral, entre otras.

Por todo ello, se plantean una serie de propuestas de mejora fundamentadas en la contratación de servicios profesionales de limpieza a partir de su “valor óptimo”. Según detalla el estudio, este concepto trata de tener en cuenta no solamente un precio favorable, sino ponderar también, en relación a las preferencias de la entidad contratante, los distintos elementos relativos a la calidad de la oferta, buscando la que más se adecúe a sus necesidades.

Igualmente, el informe apunta la conveniencia de adjudicar los contratos de limpieza desde el punto de vista de los resultados, con un enfoque en el que se prime la calidad y sostenibilidad del servicio, y no hacerlo a partir del “enfoque horas”, que caracteriza aquellos encargos en los que se asigna un precio por hora, estipulando de antemano el número de horas de trabajo.

EL SECTOR EN CIFRAS

El 68% del PIB español pertenece al sector servicios. De este 68%, el sector de la limpieza representa más del 1%, con una facturación que superó los 8.000 millones de euros en 2013.

En la actualidad, el sector de la limpieza profesional está formado por 16.503 empresas y emplea a 330.000 personas, lo que hace que dos de cada 100 empleos en España se concentren en este sector.

 

Aspel

Aspel aglutina a 17 grupos empresariales: FCC, Eulen, Acciona Facility Services, Ferrovial Servicios, Ilunion Limpieza y Medio Ambiente, Clece (Grupo ACS), Samsic Iberia, Limpisa (Grupo Norte), ISS Facility Services, Cliner, Saminsa (Grupo Sagital), Onet España, Ingesan (OHL), Lacera, Valoriza (Sacyr Vallehermoso), Concentra y Servimil.

En la actualidad, las empresas integradas en Aspel acaparan el 43% de la facturación del sector, dan trabajo a más de 138.000 personas y tienen presencia en todas las comunidades autónomas.


<Ir a noticias